Doblo mis rodillas…

No somos ángeles; pero ni siquiera espíritus encerrados en un cuerpo. Nuestra composición hilemórfica nos habla a las claras que somos cuerpo y alma, materia y espíritu, unidos de una manera misteriosa y perfecta, hasta que la muerte los separe… por un tiempo. Siendo las cosas así, no podemos expresar algo físicamente que no proceda o no tenga repercusiones en el alma; ni tampoco podemos albergar en nuestra alma ideas o quereres que de algún modo no se exterioricen en nuestro cuerpo. Pero incluso este modo de expresarme quizás es un tanto deficiente por separar demasiado dos realidades tan pero…

Leer más…

¿Cuál es el mayor pecado? Lo que enseña la tradición católica

Confieso que más de una vez he pensado en escribir entradas más cortas porque me facilitaría publicar un poco más seguido y a ustedes les ahorraría tiempo de lectura. Pero creo que, con 12 años de blog, es un buen momento para sincerarme conmigo mismo –y también, de paso, con ustedes– y darme cuenta de que no puedo, no me sale, escribir más corto. No sé, parece que mi cabeza «funciona así», que no puedo desarrollar un tema en menos párrafos sin que me parezca que queda «corto». Pero, además, en este caso, por ser un tema que me interesa…

Leer más…