Siempre en contacto con Dios: el secreto del apóstol feliz
Si bien ya lo conocía, fueron los hermosos 8 años que viví en Chile los que me acercaron más a la figura de este gran sacerdote y predicador de Ejercicios Espirituales que fue San Alberto Hurtado. Su Santuario quedaba a unos 40 minutos de donde estaba nuestro Noviciado y no pocas veces pude arrodillarme ante sus restos y suplicarle su intercesión. De visitar Chile, no me perdonaría no volver a estar ante ese macizo altar de piedra rojiza que envuelve su cuerpo, agradeciéndole de rodillas las gracias concedidas, suplicadas en aquel entonces. No pocas veces lo recuerdo y le pido…












