La ira y el miedo: enemigos que se pueden vencer

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí la clase anterior: La carne, enemigo de la santidad. ¿Está mal enojarse? ¿Está mal tener miedo? La respuesta puede sorprender: no. Lo que está mal es el desorden, no lo pasión en sí misma Ya vimos que la carne —el fomes peccati— se manifiesta de dos maneras: en el apetito concupiscible, que busca el deleite y huye del dolor, y en el apetito irascible, que enfrenta lo arduo. Santo Tomás lo explica con precisión: el bien o…

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La carne, el enemigo más tenaz según San Juan de la Cruz

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí la clase anterior: Vencer al mundo según Santo Tomás. De los tres enemigos clásicos del alma, hay uno del que no podemos escapar ni viajando al fin del mundo ni encerrándonos en un monasterio: nosotros mismos. San Juan de la Cruz lo describe con una frase que no tiene desperdicio: «el mundo es el enemigo menos dificultoso; el demonio es más oscuro de entender; pero la carne es más tenaz que todos, y duran sus acometimientos mientras…

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¿Qué es el «mundo» para Santo Tomás?

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí la clase anterior: El espíritu del mundo. Si Dios hizo el mundo y «vio que era bueno», ¿por qué el Nuevo Testamento nos advierte una y otra vez contra él? ¿Por qué Jesús llega a decir que no ruega por el mundo (Jn 17,9)? No hay contradicción: hay una distinción, y Santo Tomás la maneja con una precisión que ilumina toda la vida espiritual. El mundo creado no tiene nada de malo Conviene empezar por aquí, porque…

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El espíritu del mundo: el enemigo que no se ve

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí la clase anterior: Nuestros enemigos: el demonio. De los tres enemigos clásicos del alma —el demonio, la carne y el mundo—, el mundo es quizá el más disimulado. El demonio se esconde, la carne se siente; pero el mundo es, de algún modo, como el aire que respiramos. No nos ataca de frente: nos moldea poco a poco, hasta que empezamos a pensar como todos, a querer lo que todos quieren y a avergonzarnos de lo que…

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El demonio: quién es, qué puede hacer y cómo vencerlo

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí la clase anterior: La diferencia entre pecado mortal y venial. Hay dos errores opuestos al hablar del demonio, y los dos le vienen igual de bien. Uno es verlo debajo de cada piedra, viviendo con miedo y sospechando de todo. El otro, más común hoy, es reírse de él como de un cuento infantil. Se ha dicho con razón que la astucia más lograda del demonio es convencernos de que no existe. Contra los dos extremos, la…

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¿Todos los pecados son iguales? Pecado mortal y venial, explicados

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí el resumen de la clase anterior: Pecados espirituales: por qué son más graves que los carnales. ¿Da lo mismo una mentira pequeña que renegar de Dios? Algunos cristianos viven como si todos los pecados pesaran igual: unos, aplastados por la culpa hasta de las faltas más mínimas; otros, tranquilos aunque hayan roto abiertamente con el Señor. La tradición de la Iglesia -cuya eminente expresión es Santo Tomás- nos enseña a mirar con más claridad. No todos los…

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Pecados espirituales: por qué son más graves que los carnales

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puede leer aquí la clase anterior: El pecado: ¿por qué es peor que el infierno mismo?. Imagine dos noticias en el mismo periódico. La primera: un hombre público comete adulterio. La segunda: un teólogo de renombre niega en un artículo académico la resurrección corporal de Cristo. ¿Cuál de las dos genera más escándalo? Casi con seguridad, la primera. Y sin embargo, según Santo Tomás de Aquino, la segunda es objetivamente el pecado más grave. Santa Teresa de Ávila describe la…

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El pecado: por qué es peor que el infierno mismo

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí la clase anterior: ¿Estamos todos llamados a la vida mística?. Se cuenta que San Marcelino Champagnat mantenía siempre un rostro sereno, pasara lo que pasara, salvo por una sola cosa: cuando le contaban que alguien había pecado. Ahí sí se le ensombrecía el semblante. ¿Por qué un santo reaccionaba así ante algo que hoy tantos consideran un simple «error de crecimiento»? Cerramos el capítulo sobre ascética y mística —recordemos: no son dos caminos distintos, sino un mismo…

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¿Estamos todos llamados a la vida mística?

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí la clase anterior: La perfección cristiana, ¿es posible y obligatoria para todos?. Cuando pensamos en alguien «místico» enseguida imaginamos éxtasis, visiones, fenómenos extraordinarios reservados a un puñado de santos privilegiados. Pero la teología dice algo distinto, y mucho más cercano a cualquiera de nosotros: lo esencial de la vida mística no es sentir nada espectacular. Es, simplemente, dejarse mover por Dios de un modo que supera lo humano —incluso, y sobre todo, cuando no se siente absolutamente…

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¿Más que humano? Los dones del Espíritu Santo

Continuamos la serie del curso De la Conversión a la Santidad (en vivo los martes a las 20h de España). Puedes leer aquí la clase anterior: La perfección cristiana, ¿es posible y obligatoria para todos?. El Papa León XIV, en su última encíclica, dice algo que viene perfecto para esta clase: no existe ningún «transhumanismo» —ninguna mezcla del hombre con la máquina— capaz de ofrecer lo que Dios ofrece. Lo más grande que el hombre puede alcanzar no es una tecnología que lo supere, sino dejarse divinizar por la gracia. Y si esa divinización avanza, tiene un nombre concreto: vida…

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