«No resolveremos el problema sin Jesucristo»
Una noche de enero de 1994 Sarajevo llevaba entonces casi dos años sitiada. El cerco había empezado el 5 de abril de 1992 y la ciudad vivía sin agua corriente, sin luz y sin calefacción, bajo un promedio de trescientos impactos de proyectil al día. Los francotiradores disparaban a la gente que hacía cola para llenar un bidón. Un mes después de los días de los que voy a hablar, el 5 de febrero de 1994, una granada caía sobre el mercado de Markale y mataba a sesenta y ocho civiles y hería a doscientos. Ese era el «problema de…












