Quien cree… ¡se arriesga!

Tiempo Pascual, tiempo propicio para aumentar nuestra fe, ya que la resurrección del Señor es la “verdad culminante de nuestra fe en Cristo, documentada por el Nuevo Testamento, creída y vivida como verdad central por las primeras comunidades cristianas, transmitida como fundamental por la tradición, nunca olvidada por los cristianos verdaderos y hoy muy profundizada, estudiada y predicada como parte esencial del misterio pascual, junto con la cruz”[1]. (Juan Pablo II) Y unos meses después dirá el Santo Padre: “La resurrección confirma la verdad de su misma divinidad (…) En la Resurrección se reveló el hecho de que ‘en Cristo…

Leer más…

Material para la Pascua 2020

“… no dudamos ni desconfiamos (de nuestra resurrección) ni estamos pendientes con cierta expectación, sino que, habiendo recibido ya los comienzos de nuestra promesa, empezamos a ver con los ojos de la fe las cosas futuras, alegrándonos de la exaltación de nuestra naturaleza, porque para nosotros es lo mismo creer que poseer.” (San León Magno)

Leer más…

Digno es el Cordero

San Juan Pablo II ha llamado a la Misa “el cielo en la tierra” explicando que “la liturgia que celebramos en la tierra es una misteriosa participación en la liturgia celestial”[1]. Esta verdad es la que descubrió, emocionó y convirtió al evangélico calvinista Scott Hahn quien, antes de este hecho del todo trascendental en su vida, pensaba que “la Misa era el mayor sacrilegio que un hombre podía cometer”[2]. Y descubrir esta verdad lo llevó a escribir un libro, recomendable por cierto[3], para defenderla y mostrarla. Para él era toda una novedad –y puede que lo sea también para nosotros…

Leer más…

Material para la Pascua

Los santos, mientras vivían en este mundo, estaban siempre alegres, como si siempre estuvieran celebrando la Pascua (San Atanasio, Carta 14). Les comparto material para esta Octava de Pascua, donde la Iglesia nos hace celebrar como un gran domingo, por lo cual todos los días se celebran en la liturgia como si fuesen solemnidad. Así nos invita a festejar y alegrarnos intensamente por el gran milagro de la resurrección del Señor durante esta semana que comienza, pero también durante toda la cincuentena pascual. ¡Muy feliz Pascua de Resurrección!   De los Ejercicios Espirituales P. Carlos M. Buela, IVE  La Resurrección…

Leer más…

El medidor de nuestra humildad

Dios, en su infinita benevolencia, dada la dificultad para conocer, discernir e interpretar nuestro mundo interior, nos ha dejado ciertos medidores para poder testear de una manera más fácil cómo vamos en nuestro caminar hacia la Patria. Uno de ellos es el medidor de nuestro amor para con el mismo Dios. ¿Cómo podemos saber si es cierto que lo amamos o no? ¿Cómo descubrir si es real lo que siente el corazón o lo que le decimos en la oración? He aquí el test: Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque…

Leer más…

No anteponer nada a Cristo

Comparto el sermón de hoy, domingo XXVIII del tiempo ordinario sobre la curación de los diez leprosos. Evangelio Y sucedió que, de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaria y Galilea, y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando la voz, dijeron: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!» Al verlos, les dijo: «Id y presentaos a los sacerdotes.» Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies…

Leer más…

“¡Oh, qué buen Dios que tenemos!”

«El Hijo de Dios sufrió hasta la muerte, no para que el hombre no sufriese, sino para que sus sufrimientos sean como los suyos»[1]. Jesús, entonces, sufre para enseñarnos a sufrir, porque del sufrimiento es imposible librarnos totalmente en esta vida. Y dentro de sus enseñanzas está el hecho de mostrarnos que a la Cruz, al sufrimiento, no hay que esquivarle. San Lucas en un versículo de su Evangelio nos muestra la firme decisión del Señor de subir al Calvario: “Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén” (Lc 9,51). Después…

Leer más…

Padre… ¿me quiere?

Uno de los niños de nuestro Hogar padece una enfermedad genética llamada “Prader-Willi”, la cual, junto con la discapacidad mental, produce ciertas características físicas y psicológicas como baja estatura, manos y pies pequeños y notable simpatía cuando se encuentran de buen humor. Este “niño” (tiene 23 años), Víctor, de vez en cuando, y solo a algunos, suele hacer una pregunta, que en lo personal he escuchado así: “Padre… ¿me quiere?”. El trato con las almas en estos diez años de ministerio, me ha llevado a la convicción de que esa pregunta resuena en lo más hondo de cada ser humano…

Leer más…

Señor… no pides mucho

Sería faltar a la verdad, pensar Señor, que es mucho lo que nos pides. No cabe tal idea cuando vemos que cada partícula de nuestro ser viene de ti y que, amorosamente, nos has creado y mantienes en la existencia. Parecería que no te damos más que lo que te pertenece. No podemos mantener tal afirmación, cuando por estas naderías que reclamas, nos ofreces en recompensa un Cielo donde, lo incalculable de la alegría, lo mide tu eterna e infinita beatitud. Qué mal negocio haríamos en perder lo sempiterno por bagatelas. Menos parece sostenible tal sentencia, cuando, para salvarnos del…

Leer más…