Fulton Sheen y la ansiedad: un diagnóstico de 1949
Te despiertas a las cuatro y diez. La casa está en silencio, nadie está enfermo, el alquiler está pagado y mañana no pasa nada especial. Y sin embargo estás con los ojos abiertos y el corazón a ciento veinte. Si en ese momento alguien encendiera la luz y te preguntara de qué tienes miedo exactamente, no sabrías contestar. Dirías «de nada», y sería verdad. Y seguirías sin poder dormir. Eso tiene una descripción precisa, y no la escribió un terapeuta el año pasado. La escribió un sacerdote de Peoria en 1949, cuando aún no era obispo, en un libro titulado…







