¿Qué me dijo esa Cruz?
No me dijo nada nuevo, pero me lo dijo de un modo nuevo, porque su mensaje es siempre el mismo, pero siempre actual, novedoso, perenne, como lo es Aquel que en ella está clavado. ¿Y qué me dijo, entonces? Me repitió con imperceptible voz, las clamorosas ideas contenidas en estas palabras de San Pablo de la Cruz: «Todo está en la Pasión. Es allí donde se aprende la ciencia de los santos»[1]. Efectivamente, todo está en la Pasión… ¡TODO! Porque si pensamos en nuestros sufrimientos diarios, que humanamente siempre son una dificultad, no tienen otro motivo que el no abrazarnos…












