Al desierto…

Al límite del horario escribo a mano alzada este post en orden a “despedirme” por un mes del ciberespacio, para internarme en ese “milagro” del que hablábamos casi un año atrás[1]: los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.

Estaremos en esta palestra 8 sacerdotes, 19 novicios y 1 laico (¡como para que nos encomienden!).

CUARESMA.Santísimo Cristo del Calvario-2copia2

Hacer Ejercicios es como ir al desierto… El llamado a este inhóspito sitio resuena a lo largo de la historia de la salvación. En el desierto Israel encontró por primera vez a Dios, allí fue Moisés conduciendo sus rebaños, y en una zarza ardiente se le apareció el Señor. En el desierto habitaba Yahvé y en el Sinaí reveló su Alianza. Y cuando Israel traiciona al divino esposo, dice Oseas que una vez más Yahvé conducirá allí a su pueblo, personificado en los rasgos de su esposa infiel: La seduciré y la llevaré al desierto y le hablaré al corazón (Os 2,16).

Pero el desierto no es sólo el lugar donde se encuentra a Dios. Es también el teatro de las tentaciones más terribles y el habitáculo del demonio. El primer castigo de Dios por la desobediencia del Paraíso es precisamente la maldición del suelo que en adelante no producirá sino espinas y abrojos: la aridez del desierto es una consecuencia del pecado del hombre. E incluso la travesía del pueblo por el desierto de serpientes de fuego y escorpiones, tierra árida y sin aguas. También en el Nuevo Testamento el desierto conserva este significado terrible de habitáculo del demonio: Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, discurre por lugares áridos, buscando reposo, y no lo halla. (Mt 12,43)

¿Cómo conciliar estas dos significaciones tan diversas del desierto: tierra de esponsales divinos con el hombre y suelo de maldición, Dios y demonio?

El desierto es el lugar donde se libra el gran combate entre Dios y satanás. Por eso en el desierto fue tentado Cristo. Y por eso el anacoreta iría al desierto: para entrar en el escenario de esta lucha, participando en el combate contra las fuerzas del mal. Es por esto que San Ignacio en los Ejercicios duda si el ejercitante está haciendo lo que debe hacer cuando no sufre tanto consolaciones como desolaciones, es decir cuando ni Dios lo visita de manera especial, ni el demonio lo tienta de particular forma.

En definitiva: dejar todo para estar un mes en silencio, penitencia y oración sin duda que atrae las más hermosas bendiciones divinas, y por supuesto que el enemigo no estará contento con esto y hará lo imposible para impedir los frutos… de ahí aquello de Hijo, si te llegas a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. (Eco 2,1). Lo interesante es que el demonio, si lo resistimos con la fuerza de Dios, no hace otra cosa que cooperar para nuestro bien, como dice Santo Tomás:

“La providencia divina conduce al hombre a su fin de dos maneras. Directamente, llevándolo al bien o alejándolo del mal, lo que se hace por el ministerio de los ángeles buenos. Indirectamente, ejercitándolo a la lucha, contrariándolo en el querer hacer el bien. Convenía que esta segunda manera de procurar el bien del hombre se confiase a los ángeles malos, para que ellos, después del pecado, no fueran del todo inútiles al orden del universo”[2].

Comienzo con la esperanza de lo que le dijo Nuestro Señor a Santa Faustina: “hija mía, te estoy preparando muchas gracias que recibirás durante los ejercicios”. ¿Por qué esas esperanzas? Porque Dios es Dios y nada más. …¡Ah, sí! algo más: porque María es María… ¡qué mejor que empezar los Ejercicios en el mismo día en que celebramos a la Madre de Dios, que no puede mirarnos sino con maternales ojos y ante cuyos ruegos no hay posibilidad de una negativa Divina!

Nos ponemos, entonces, en manos de María, llamada por San Juan Pablo II “Maestra sabia de los Ejercicios Espirituales”.

¡¡Por supuesto que también estarán en mis oraciones!!

(si dejan algún comentario un sacerdote amigo los publicará)

P. Gustavo

 

[1] ¡Un milagro en treinta días… seis veces! Terminaba el post pidiendo oraciones para poder hacer los Ejercicios Espirituales este año, así que ¡muchísimas gracias a quienes rezaron!

[2] S. Th., I, q. 64, a. 4.

15 comentarios:

  1. Sylvia Lorenzo

    que bendicion tan grande ,adentrarse en el desierto por amor a Dios

  2. ¡Claro que cuentan con nuestras oraciones, Padre!, usted y todos los participantes.
    Que Dios y María Virgen los acompañen de manera especial en estos Ejercicios E.

  3. Excelente Padre Lombardi..Dios lo bendiga a todos por ese viaje. Le esperamos y estoy seguro que vendrá con nuevas energías y motivación renovada !! Animo!!! En todo amar y servir!

  4. ilsse de muñoz

    Estare en intercesion por todos uds amados del amadisimo.

  5. Querido Padre Lombardo:

    Gracias por compartirnos ésto, seguro a través de ésta experiencia Dios lo transformará en un canal limpio de bendición!!
    En verdad le envidio, quisiera tener esa oportunidad aquí en mi país, y sobre todo disponer de ese tiempo libre. Por favor en ese tiempo ore por nosotros que estamos tratando de seguir el camino de Jesús.

    Ruth B.

  6. Felicidades Padre Lombardo, que Dios los bendiga a todos y salgan fortalecidos en su amor, tienen nuestras oraciones claro que si

  7. Dios no deja de sorprendernos!!! Que el Espíritu Santo lo guíe hacia la santidad divina, por Cristo con él y en él. Ave María y Adelante.-

  8. Bendiciones abundantes a todos y que Dios les regale inumerables frutos y Dones para su apostolado.

    Les pidio que me encomienden de antemano Muchas Gracias Saludos Cordiales

  9. Padre Gustavo
    Gracias por sus palabras, cuente con mis oraciones, estoy convencida que Dios y María, lo colmaron de gracias especiales.
    Realizar los Ejercicios es estar en un pedacito de cielo
    Mirta

  10. Dios les de la gracia de experimentar Su inefable ternura

  11. Horacio Abrego

    Cuente con mis oraciones, que sin duda despues de que ustedes salgan del desierto, estas oraciones terminaran siendo para nosotros un gran beneficio.
    saludos

  12. P. Gustavo: me alegro de recibir sus escritos, que Dios le bendiga en ese desierto donde se encuentra a Dios, y le siga dando fuerzas e ilusiones, para que siga escribiendo esas reflexiones que me ayudan a reflexionar sobe mi vida y me acercan a Dios en el día a día. Aquellos ejercicios que Ud. me invitó a hacerlos, todavía no termino de acabarlos, los estoy haciendo en medio de mis ocupaciones diarias. Dios se puso en mi camino a través de Ud. Pido a Dios por todos Uds. que tanto bien están haciendo.
    Isabel

  13. Estimado Padre Gustavo, cuente con mis oraciones, Dios los llenará de bendiciones para que nos siga alimentando espiritualmente con sus hermosas reflexiones.

  14. Sylvia del Cid

    Envidia de la buena (si es que existe). Seré capaz algún día de ir voluntariamente al Desierto de la oración y la penitencia? Hacer los ejercicios en el día a día ayuda pero hacerlos de esta manera debe ser sublime. Dios nos bendiga a todos!

  15. Luis Cesar Fernández

    Pienso, reflexiono, trabajo, en los ciento de miles de Católicos, que día a día mueren de inanición espiritual y mental, por falta de pastores, tanto del Sacerdocio ministerial, como del universal. Y la falta, no es preeminentemente cuantitativa, sino cualitativa. No se sabe del Señor, porque no se sabe de la verdad revelada. Para muchos el verdadero desierto, es el estar alejado de Dios, en el día a día. No se sabe donde está el Señor, como los discípulos en la lectura del evangelio(9/1/215), remando con viento contrario, y cuando los ve, estando orando con el Padre, va sobre las aguas, hace como que pasa de largo, y ellos ( yo, nosotros, ellos) nos asustamos porque le desconocemos. Y el nos/los tranquiliza..
    En este remar, fuera de la barca ( iglesia), porque la gran mayoría desconoce, que es la misa ( que gracias a ustedes, pude empezar a entender), que es la Iglesia, las Sagradas Escrituras, el enemigo, desde la subjetividad, la relatividad en el pensamiento, la mundanidad sobre todo en nuestros jóvenes y adultos, padres, madres, niños, niñas, no tiene quien le haga frente. Los consejos del Apóstol en Efesios 6:10-17 respecto a la armadura del cristiano, que pienso que es a lo que se refiere el Padre, en su lucha espiritual en el desierto, la gran mayoría no sabe que existe, y hacen lo contrario de David, se calzan la armadura de Saúl, grande y pesada del mundo, y no su honda con el poder del Señor, para vencer al que ya ha sido vencido.
    Un gran abrazo, Demos gracias por el éxito de los combatientes y que el Señor nos guíe a hacer su voluntad, para una vez vueltos y confirmados, busquemos a los que están en el mundo a merced del enemigo. Bendiciones

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