Por qué hay tan pocos santos: la falta de generosidad
Releyendo a San Juan de la Cruz para el curso que estamos dando, me topé con una frase que no recordaba y que, a la primera, me dejó un poco descolocado. Dice que de los que se ejercitan «de propósito» en el camino del espíritu –es decir, de los que rezan en serio, no de los que van tirando– Dios no lleva a la contemplación «ni aun la mitad; el porqué, él se lo sabe» (Noche oscura I, 9, 9). ¿Cómo? ¿Entonces la santidad es cosa de unos pocos elegidos y a los demás nos toca mirar desde la puerta?…












